Estela Belleza

Estela Belleza / Blog / Claros y oscuros de la exposición al sol

Claros y oscuros de la exposición al sol

Cómo podemos minimizar las consecuencias indeseables en nuestra piel

Este año me adelanto al verano para hablar del sol y la protección solar en relación a la piel, porque, como suele pasar en la mayoría de temas relacionados con la belleza, nos sobra información, pero la población está más confundida que nunca.
Esteticistas, dermatólogos y otros profesionales de la salud, insistimos en el peligro de la exposición excesiva al sol para la piel. Desde el punto de vista de la belleza, no hay ningún beneficio de acumular radiación solar a lo largo de la vida. Sin embargo, si tenemos en cuenta la salud global, hay más aspectos a tener en cuenta que la piel. Y por suerte, hay formas de minimizar las consecuencias indeseables del sol a corto y largo plazo, en cuanto a belleza se refiere. Así que, una vez más, abogo por la belleza con cabeza.

ESTELA Belleza - María Estela y solares

Perjuicios vs. beneficios de la exposición al sol

Sobre nuestra piel, los perjuicios se concretan básicamente en cuatro aspectos: El primero y fundamental son las quemaduras solares, pues se asocian a mayor riesgo de melanoma en el largo plazo. También, como ya sabemos, produce envejecimiento prematuro, el llamado fotoenvejecimiento (manchas, arrugas, elastosis solar…). El tercero, el propio cáncer de piel. Algunos se relacionan con el número de quemaduras solares, y otros con la cantidad de sol acumulado. Y por último, no debemos olvidar que existen enfermedades causadas por el sol, o que se agravan con él, como el lupus o la rosácea.

Por contra, no debemos olvidar que es la principal fuente de vitamina D para nuestro organismo. También resulta beneficiosa para ciertas enfermedades de la piel, como la psoriasis y, sobre todo, influye de manera positiva en el estado de ánimo, generando un profundo bienestar.

La locura de los fotoprotectores

Vaya por delante que son totalmente seguros, aunque puede parecer una contradicción ya que todos los años la gente sigue quemándose. Y es que el problema es que no se hace un buen uso de ellos. Se lleva demasiados años hablando del SPF (factor de protección solar), como medida de protección, cuando realmente ese número sólo hace referencia a la protección frente a la radiación ultravioleta B, no dice todo lo que deberíamos saber sobre los UVA, la luz visible (incluye la luz azul) y los infrarrojos. Y luego está el problema de la cantidad recomendada, que desde mi punto de vista es prácticamente imposible de cumplir. Esta cantidad es de 2 mg/cm2, porque así es como se realizan las mediciones. A modo de ejemplo, una pareja que pase 4 horas en la playa (haciendo 2 aplicaciones de producto) gastaría unos 100 ml. aproximadamente (porque cubriendo el 75% de piel, gastaría unos 25 ml.). Así que un envase tipo, de 200 ml. se gastaría en sólo dos días. Esto indica que no hay persona ni bolsillo que lo cumpla.

No obstante, para que mantengan su eficacia, es imprecinsdible repetir su aplicación, porque cuando los filtros químicos reciben y absorben la luz solar se van consumiendo. Además el producto se va quitando al bañarnos, con el sudor, el roce de la toalla… Por eso se recomienda reaplicarlo al menos cada 2 horas, para intentar mantener el indice de protección lo más aproximado a lo que marca el envase.

Y por si fuera poco, también tenemos que decidir si es mejor una protección con color o sin él. A este respecto, pese a que se ha demostrado que cuando tienen color ofrecen un factor de protección frente a la luz visible y las manchas más alto en comparación a los que no tienen pigmento, la realidad nos dice que, si ya se aplica poco producto sin color, imaginemos con él. Así que mi consejo es aplicar debajo uno sin, y si se desea, o en casos que así lo requieran, encima uno con color.

Foto de Tara Winstead en Pexels

Principal novedad

La más importante es que la prescripción sea completamente personalizada, es decir, analizar si existe alguna dermatosis, el fototipo, hábitos y estilo de vida así como las condiciones específicas de cada piel.

En el mercado existen fotoprotectores tópicos en crema, gel, leche, bruma, stick… también fotocorrectores (que me encantan, y son aquellos que protegen y a su vez reducen las manchas existentes), fotoprotectores orales, cosméticos reparadores y fotoprotectores tópicos con color … Un mundo en el que es fácil perderse y un tema muy serio.

(Artículo de María Estela de Abajo Sanz para LNE el 14 de mayo de 2022)

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Noticias relacionadas

Contacto

Contacta con nosotros para pedir cita o para cualquier tipo de consulta. Estaremos encantados de atenderle.

Pedir cita WhatsApp 985 17 14 14